NUESTRA PALABRA - 25/02/2010

 

Momento político, perspectivas y nuestras tareas

Francisco “Barba” Gutiérrez, Mario Secco, Eduardo Sigal, Jorge Pereyra, que junto a Edgardo Depetri y otros dirigentes integran el Encuentro de la Militancia Nacional y Popular brindaron sus opiniones sobre el momento político, las perspectivas y las tareas de la militancia. Lo hizo también Francisco “Tito” Nenna, que junto a Carlos Heller y Daniel Filmus entre otros, representan desde la Capital Federal el Encuentro Popular para la Victoria - Frente para la Victoria.
 



FRANCISCO “BARBA” GUTIÉRREZ (INTENDENTE MUNICIPAL Y
PRESIDENTE DEL PJ DE QUILMES)
El pensamiento transformador
no debe detenerse


Es tiempo de consenso para profundizar el modelo económico impulsado por el gobierno nacional desde el año 2003. La pelea es dura porque los sectores concentrados de poder se resisten a perder los privilegios obtenidos durante el auge de las políticas neoliberales. El consenso debe ser lo más amplio posible, no limitarlo al PJ y buscar coincidencias con otros sectores de la sociedad y otros partidos políticos, como el Partido Socialista o el Polo Social.
La militancia debe unirse para defender el proyecto nacional y popular, es necesaria una mirada amplia y no repetir errores de encerrarse en un solo partido político. Hay dirigentes y militantes que tienen mucho para aportar, tanto en la política como en la gestión que no deben ser desaprovechados, las próximas elecciones serán un punto de inflexión: o profundizamos el modelo de trabajo, producción y defensa de la industria nacional o volvemos a las nefastas políticas de los 90.
Debemos tener un plan claro y concreto, donde la comunicación tenga un lugar esencial, en un momento donde los medios de comunicación no hablan, por ejemplo, sobre el impacto extraordinario que tuvo en los sectores populares la implementación del Salario Universal por Hijo, que hay que perfeccionar con la participación activa de todos.
Tampoco hablan de un plan que está devolviendo la dignidad que sólo otorga el trabajo a miles de argentinos. A partir de este año, Quilmes cuenta con miles de nuevos puestos de trabajo que forman parte del plan nacional Argentina Trabaja. Esto significa que más de ocho mil personas que antes no tenían trabajo ahora lo tienen, de manera que pueden comenzar a resolver su presente e imaginarse un futuro mejor; y que contamos con una fuerza de trabajo para comenzar a resolver demandas comunales postergadas durante décadas. Estamos trabajando en la pintura y refacción de 140 escuelas y 42 unidades sanitarias, que estarán listas en menos de un mes, y tenemos por delante un programa de obras en todo el distrito. El trabajo de las cooperativas servirá para mejorar la vida cotidiana de los vecinos porque a la vez que genera empleo genuino, nos permite construir veredas, tapar baches, recuperar parques y plazas, mejorar la limpieza de calles y espacios públicos, refaccionar y mantener en buen estado escuelas y centros de salud, entre otras cosas.
Este es el mejor modo que podemos ayudar a un gobierno que enfrentó con gran firmeza y decisión un contexto internacional desfavorable, defendiendo el empleo y evitando una caída abrupta, como sucede por ejemplo en España.
Debemos trabajar unidos para que la sociedad valorice las grandes decisiones que consolidaron el mercado interno y mantuvieron el poder adquisitivo del salario. Si bien hay muchas cosas por mejorar, no tuvimos que vivir con un desempleo brutal como en 2001, con un treinta por ciento de la población sin trabajo. Hoy los que se unen en contra del gobierno nacional no quieren que el país crezca. Tenemos un sector opositor que parece mirar con nostalgia al modelo de los 90. Hay una gran demanda para seguir avanzando hacia mayor inclusión social, y esto es imposible en el marco de un sistema neoliberal. Cualquier conducción política que piense volver al menemismo va a tener una confrontación social sin viabilidad.
Necesitamos un pensamiento transformador que no debe detenerse, para no correr el riesgo de perder todos los avances logrados en estos años.
Defender este proyecto es profundizar nuestras acciones y nuestro pensamiento transformador de la realidad argentina, para llevar la justicia que necesita nuestro pueblo. Esta es la lucha y el desafío político que tenemos los que estamos en este proyecto nacional, conduciendo desde el municipio, las provincias y la nación, desde los barrios y en cada grupo de militantes.
Este es el desafío al que estamos dispuestos a ponerle el cuerpo, como lo hemos hecho en toda nuestra historia militante. Queremos incentivar al pueblo para que defienda a este gobierno, es el pueblo el que recibe las políticas sociales y productivas. Y no se trata sólo de los sectores populares, porque los empresarios, incluyendo a los del campo, en 2001 tenían todas sus producciones embargadas y hoy producen y obtienen ganancias. El problema es cuando quieren ganar todo y que no haya una justa distribución de la riqueza.



JORGE PEREYRA (SECRETARIO GENERAL DEL PCCE)
Sin unidad latinoamericana
no hay proyecto nacional posible


Debemos permanentemente reflexionar sobre el significado en la Argentina del proceso de transformaciones iniciado en mayo de 2003. Las acciones llevadas adelante por Néstor y Cristina Kirchner durante estos seis años, logran instalar por primera vez en nuestro país una alternativa de poder que supo plasmar sentidas aspiraciones de las fuerzas populares, patrióticas y de izquierda, que tras largas luchas y grandes sacrificios, sólo pudieron ser concretadas en este período.
Vale recordar que a los pocos días de asumir, Kirchner recibió tres ‘sugerencias’ de los factores de poder: no tocar la Corte Suprema, cuyos miembros amenazaban con redolarizar la economía; un acuerdo cívico-militar impulsado por el entonces General Brinzoni para garantizar la ‘convivencia’; y sellar la impunidad mediante la ratificación de las Leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Qué hizo Kirchner de forma inmediata, reestructuró completamente la Corte Suprema de Justicia, descabezó a las Fuerzas Armadas iniciando una renovación cualitativa, y convocó a las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo para impulsar desde el Parlamento la derogación de las leyes de impunidad. Actuó con principios, audacia y firmeza, que son rasgos permanentes durante todo este proceso.
Los comunistas nos sentimos interpretados por este espíritu, al tiempo que luchamos por cambios estructurales en nuestra Patria, que puedan resolver los problemas de fondo. Y este proceso es coherente con nuestra concepción del camino argentino al socialismo. El propio Néstor Kirchner alguna vez nos señaló que su desafío era construir un puente de plata hacia los cambios de fondo en nuestro país. Hoy tenemos la necesidad de construir en torno a ellos la fuerza política unitaria, que eventualmente podrá ser el Frente para Victoria, que esté en condiciones de impedir que la fuerte ofensiva de la derecha revierta las conquistas alcanzadas.
Tenemos en América Latina una oportunidad histórica, con presidentes que se parecen a sus pueblos, que logran interpretar los sentimientos populares. Por eso la continuidad del proyecto nacional sólo será posible en el marco de la integración latinoamericana.
 



TITO NENNA (DIRIGENTE DOCENTE Y LEGISLADOR PORTEÑO)
Sustentar el proyecto nacional

Los militantes tenemos el deber de construir la fuerza popular organizada que sirva de sustento al proyecto nacional. El Congreso y la Legislatura no alcanzan para torcerle el brazo a los que vienen por todas las conquistas de los trabajadores. Es preciso la movilización, el empuje y la organización desde las bases, en la calle, los barrios y lugares de trabajo.
Hay que volver a tejer los lazos sociales que la dictadura y la década del 90 destruyeron y disgregaron. Los mismos personajes que recortaron salarios y jubilaciones hace 10 años ahora objetan los acuerdos que sindicatos y gobiernos pactan en negociaciones paritarias. Los responsables de que las persianas se bajaran definitivamente en innumerables sectores de la producción son los que reclaman persecución a los que encabezan las protestas sociales y critican el plan Argentina Trabaja y la AUH. Los que nos decían que había que achicar el Estado para agrandar la Nación se manifiestan contra la recuperación de los fondos de jubilaciones y pensiones.
En la Ciudad de Buenos Aires tenemos al principal exponente de ese bloque reaccionario nacional: Mauricio Macri es la punta de lanza de los que impulsan la desocupación o exigen disciplina para con los inversores extranjeros, agitan el fantasma de la inflación para garantizar sus ganancias. No es casual que el macrismo niegue los DDHH, forme una policía inspirada en los preceptos del Fino Palacios y designe a Abel Posse en Educación.
La militancia progresista será verdaderamente nacional y popular si asume el compromiso de defender los avances logrados desde el 2003 a la fecha y de organizarse para ir por más. Para quienes venimos de los movimientos sociales y sindicales, es claro que nadie se salva solo y entendemos que la construcción política es sólida cuando se pone al colectivo por delante de las individualidades. La derecha contará con el apoyo de los grandes medios y los grupos económicos afines. Nosotros contamos con la experiencia militante, que nos enseña que la lucha no se acaba sino que se continúa y se reinicia cada día.
 



EDUARDO SIGAL (PRESIDENTE DEL FRENTE GRANDE, SUBSECRETARIO
DE INTEGRACION ECONOMICA Y MERCOSUR DE LA CANCILLERIA)
Por una democracia avanzada
con justicia social


Lo más importante es instalar en la sociedad un debate que la derecha se empeña en ocultar. El sentido común que intenta generalizar la oposición política y la que animan los monopolios mediáticos, es que se discuten procedimientos, estilos y no cuestiones sustantivas.
También un esfuerzo por sacar del primer plano la historia reciente del país. Echar un manto de silencio sobre el vaciamiento del Estado y sus instituciones en los años noventa. Sobre la privatización, la extranjerización de la economía, la precarización del empleo, el uso del ajuste sistemático como mecanismo de adaptación de la sociedad a los requisitos de un modelo económico de acumulación y concentración. Presentan todos los problemas como producto de la acción de los dos últimos gobiernos. Son los mismos que acordaron el desmantelamiento del sistema ferroviario o el despojo de las cajas jubilatorias por la fracción financiera del capital, hoy lloran por la desigualdad y la pobreza.
Tenemos que tomar fuertemente la bandera de la democracia y de la calidad institucional. Los más profundos cambios institucionales desde la recuperación de la democracia los ha impulsado este gobierno. La regulación democrática y antimonopólica de los medios de comunicación, el regreso al sistema solidario de reparto en materia jubilatoria y la designación de una Corte Suprema independiente. La discusión parlamentaria de cuestiones cruciales de política pública, la recuperación de los convenios colectivos de trabajo y la asignación universal por hijo.
Lo que se está jugando en estos meses es si Argentina seguirá formando parte del conjunto de países que, a través de caminos propios y con relación a su propia historia política, buscan horizontes de desarrollo nacional y de justicia social.
Nuestro camino es la lucha y la movilización. Y el sentido es la construcción de un nuevo gran sujeto político popular, nacional y progresista, capaz de contener a las diversas tradiciones políticas progresistas en la continuidad y la defensa de un proyecto de democracia avanzada con justicia social. El Encuentro de la Militancia debe convertirse en el sitio político de hombres y mujeres que no solamente luchan por ganar una elección sino por establecer una nueva cultura democrática y popular en el país.

 



MARIO SECCO (INTENDENTE DE ENSENADA)
Ganar la calle con nuestra propuesta

Nuestra Palabra entrevistó recientemente al Intendente Municipal de Ensenada, compañero Mario Secco, quien se explayó sobre la necesidad de consolidar y avanzar en la construcción unitaria del Encuentro de la Militancia Nacional y Popular.
Secco ratificó enfáticamente el compromiso con el Proyecto Nacional iniciado el 25 de Mayo de 2003 y la necesidad imperiosa de defender al Gobierno Nacional de Cristina Fernández de Kirchner, profundizar el rumbo y respaldar el liderazgo de Néstor Kirchner de cara a una nueva victoria electoral en el 2011.
“Tenemos que unirnos todos los que pensamos parecido, más allá de cualquier mezquindad, para construir la fuerza política progresista, de la izquierda kirchnerista, que aporta con su militancia a un nuevo triunfo del Frente para la Victoria.”
Mario Secco destacó la importancia de que un conjunto de intendentes bonaerenses estén dispuestos a trabajar juntos tras este objetivo y afirmó que, además de los cinco intendentes (Quilmes, Ensenada, Lujan, Cañuelas y Bragado), podrían ser más los que se sumen a este espacio político frentista.
“Es preciso trabajar con mucha amplitud y seriedad, mucha decisión, mucha voluntad, mucha militancia, y ser prácticos: no perder el tiempo en discusiones de café, del punto o coma…”
“Hay que ganar la calle con nuestra propuesta política, reivindicando la gestión de nuestra política y el liderazgo de Néstor”.
“Nosotros, desde Ensenada y con el respaldo mayoritario de nuestro pueblo, estamos dispuestos a hacer nuestra mayor contribución a la construcción de este espacio político.”
“Peleamos por defender lo conquistado, profundizar los cambios y volver a ganar con el Frente para la Victoria.”