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CHILE
La lucha continúa
Las actitudes del presidente electo de la derecha, Sebastián Piñera,
dueño de empresas mineras, de transporte, de medios de comunicación,
como Chile Visión y otras, como la presentación de su futuro
gabinete integrado por representantes del pinochetismo y algunos
anuncios, confirman las previsiones y alertas de pueblos y gobiernos
de nuestro continente. Habla de la privatización del cobre, la
flexibilización del mercado laboral que supone ajustes y despidos,
desandar los logros en Derechos Humanos, como así también de la
posibilidad de colaborar con empresas británicas en la exploración
de pozos petrolíferos en nuestras Islas Malvinas.
La heterogeneidad de las fuerzas de la Concertación y la ausencia de
un sólido proyecto político, explica su derrota en las urnas por un
pequeño margen. A pesar de que Michelle Bachelet deja la presidencia
con el 80% de popularidad –por los pasos dados en defensa de los
intereses de Chile y los chilenos integrados en una América Latina
unida- no pudo reflejarse en el resultado electoral tanto por el
doble discurso de la oposición activa de la derecha y de algunos
dirigentes de la Concertación. El Partido Comunista de Chile
participó en un acuerdo que llevó como candidato a Jorge Arrate en
alianza con Juntos Podemos, el Frente Amplio, Socialistas
Allendistas y la Izquierda Cristiana y valora el significado de
haber roto en parte la exclusión parlamentaria (logró tres
diputados) y se dispone a jugar un papel activo de oposición que
facilite agrupar en el Parlamento una amplia confluencia de fuerzas.
El PCCH afirma que “esta oposición debe manifestarse a través de la
unidad y la movilización de las organizaciones sociales y tiene que
ser una oposición firme ante todas las pretensiones del gobierno de
Piñera de llevar adelante políticas reñidas con el interés
nacional”.
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