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JORGE PEREYRA
Un acuerdo político
con sólida base social
El papel de la clase obrera, la actitud ante el gobierno del
Presidente
Kirchner, y la voluntad de construir unidad popular, una fuerte
coalición. Tres factores fundamentales para la integración de los
comunistas en la nueva etapa del Frente Transversal.
Queridos compañeros y compañeras del Frente Transversal, compañeros
de su dirección que se encuentran acá en nuestra presidencia y otros
compañeros presentes con los cuales nos sentimos muy agradecidos de
encontrarnos en este acto común.
Aquí estamos militantes del Partido y la Juventud Comunista CE. Aquí
estamos también compañeros con los cuales hemos militado en el
Movimiento Libres del Sur y en Barrios de Pié que han decidido junto
con nosotros, con los comunistas, incorporarse al Frente Transversal
Nacional y Popular, para los cuales pido un aplauso.
Les decimos, compañeros, que en esos lugares donde militan nuestros
camaradas, nuestros militantes comunistas, confraternizamos con
compañeros que tienen diferentes identidades y cuando llegó el
momento de tomar una decisión, los compañeros que se encuentran en
las delegaciones acá presentes, optaron por incorporarse al Frente
Transversal por los argumentos políticos que se dieron en esos
debates, en esas reuniones, en cada una de las agrupaciones
sociales.
Como se dijo en el documento, hoy estamos aquí para iniciar en común
con el conjunto de los compañeros del Frente Transversal un nuevo
momento en la construcción del frente, en la lucha permanente por
unir a las fuerzas patrióticas, democráticas, antiimperialistas de
nuestra Patria.
Hemos tomado la decisión política de incorporarnos al Frente porque
compartimos la esencia del pensamiento, de los objetivos políticos
que persigue el Frente Transversal y que bien lo expresa
permanentemente el compañero Edgardo Depetri y porque compartimos
también el criterio y la forma de hacer política para esta próxima
etapa. La línea política y la forma de hacer política han sido
determinantes para que tomemos esta decisión.
El rol de la clase obrera
Cuando el compañero Depetri planteó que el eje central para el
Frente Transversal y para nosotros los comunistas también, es el
papel de la clase obrera, el papel de los trabajadores, nosotros
dijimos: “acá está nuestro lugar”. A partir de esa conversación, que
giró en torno a la importancia de pasar a construir con toda energía
la Central de Trabajadores Argentinos, de fortalecerla en el plano
sindical, en el plano territorial, en su presencia en la vida social
y en la lucha por las reivindicaciones, por los derechos de los
trabajadores, también en su presencia frente a los acontecimientos
políticos y sociales que vive nuestra Nación, que vive nuestro país.
El trabajador ocupado, el trabajador desocupado, es el sujeto social
con el cual nosotros aspiramos a encabezar la construcción; que este
sector social encabece la construcción junto a otros sectores
populares, junto a los sectores medios, junto a la clase media,
pequeña, urbana y rural, junto a los campesinos, junto a la
intelectualidad, junto a los estudiantes, junto a los científicos.
Pero el rol determinante lo van a tener que jugar los trabajadores o
no habrá posibilidad de cambios en la Argentina. Esa cuestión para
nosotros fue un factor determinante.
El gobierno
El otro factor que el compañero Depetri nos señaló es la actitud
hacia el gobierno. Consideramos que ése también es un factor
fundamental para que hayamos tomado ésta determinación. Nosotros
creemos que difícilmente en la historia de nuestro país ha habido un
gobierno que en tan poco tiempo haya tenido que remontar situaciones
tan terribles como las que se han remontado en estos cuatro años y
medio. Dos genocidios: el genocidio de la Dictadura, con 30.000
desaparecidos y el genocidio contra los ancianos, contra los niños
que cometió el neoliberalismo con la muerte de millones y millones.
Esos dos genocidios, compañeros, dejaron a una Argentina frustrada.
Por nuestro país pasó la langosta. Como decía la canción, “no ha
quedado casi nada en pie” en la Argentina: fábricas cerradas,
obreros con los brazos caídos, familias con hambre, jubilados que se
morían por no tener la más mínima colaboración del Estado. En medio
de esa situación, a pesar de todo surgió, fruto de las luchas, de la
resistencia, de las vueltas que daban en Plaza Congreso los
jubilados, que siguen dando los miércoles, de las carpas docentes,
de las marchas que organizaba la CTA en su momento, de las pequeñas
y grandes luchas y sobre todo del papel de nuestras heroicas y
queridas Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.
De esa situación -que fue capaz de voltear un gobierno como el de De
la Rúa pero que no tuvo la fuerza para construir una alternativa
popular- surgió un emergente. Un referente muy particular: Néstor
Kirchner. En ese momento, lo digo francamente, teníamos nuestras
dudas. Hasta que Fidel, desde la escalinata en la Facultad de
Derecho, nos dice: “ustedes no tienen idea del golpe monumental que
le han dado al neoliberalismo con la derrota de Menem”. Y ahí
empezamos a pensar que, efectivamente, estaba surgiendo un momento
nuevo, que después lo confirmó la actitud de Kirchner frente a todos
los acontecimientos. Se puede hablar de errores, a veces de
incapacidad para resolver determinados problemas, de muchas
dificultades, de problemas que no se han resuelto pero lo que no
podemos negar es que tenemos tres millones de obreros nuevos en la
Argentina, que el 95% de los hombres de más de 65 años están
protegidos ahora socialmente, que los jubilados se encuentran
protegidos, que hay un proyecto de educación de que el 6% del PBI
dentro de cuatro años alcance a cubrir el tema de educación y que
ahora se ha incorporado un nuevo elemento: para el año que viene se
va a sumar un 40% en relación al 2007 del presupuesto de salud con
la idea también de hacer un plan de cuatro años para cambiar la
situación de los hospitales, para cambiar la situación tan difícil
que todavía arrastra la salud pública.
No podemos olvidar, compañeros, que este gobierno, que se inició
discutiendo los intentos del FMI por imponer un superávit fiscal
absurdo, tuvo un momento esplendoroso en el encuentro de Mar del
Plata donde se enterró el ALCA y donde Kirchner, como dijo Chávez,
fue el D’Artagnan de los mosqueteros que ahí se enfrentaron con el
presidente Bush. Esos gestos es difícil recordarlos en un presidente
de la Nación Argentina.
Por eso estamos plenamente convencidos que tenemos que respaldar con
todas nuestras fuerzas este rumbo. Que tenemos que corregir lo que
haya que corregir, que tenemos que rectificar lo que haya que
rectificar pero lo que no le vamos a hacer el juego es a la
desestabilización, a la crítica por la crítica, al escepticismo.
Tenemos que generar un rechazo a la actitud de hundir a nuestro
pueblo en el temor, en la desconfianza.
Tenemos que librar una batalla ideológica muy profunda en la
conciencia de la gente, de que no solo se trata de resolver algunos
problemas económicos y sociales sino que acá está en juego el
destino de la Nación Argentina, el destino de la integración y de la
unidad latinoamericana y que no hay una alternativa a Kirchner por
izquierda, que la única alternativa que hay es la de la derecha, la
de la reacción. Por eso, cuando la Carrió nos viene a pedir que le
tengamos lástima a los genocidas, que les perdonemos la vida , que
terminemos de hostigarlos, como dice ella, está poniendo el huevo de
la serpiente en las fuerzas armadas. Si no terminamos con esa úlcera
creada por el genocidio metiendo en la cárcel a todos los
torturadores y asesinos, no vamos a terminar de cicatrizar la
situación de nuestra Patria. Es por eso, compañero Depetri, que
compartimos tu visión sobre la actitud hacia el gobierno: una visión
de respaldo, una visión con independencia, una visión para
profundizar, para luchar, ahora sí, con tres millones de obreros, no
con obreros con brazos caídos que luchaban por tratar de defender
sus fuentes de trabajo, sino con obreros que ahora luchan por su
mejora salarial, por mejores condiciones de trabajo. Ahora se han
creado esas condiciones gracias a esta política desarrollada por el
gobierno nacional de Kirchner.
La unidad popular
Y la tercera cuestión que nos llevó a concretar nuestro entusiasta
respaldo a la propuesta del compañero Edgardo de que nos
incorporemos al Frente Transversal, es que la única forma de salir
de esta situación es construir una fuerte coalición popular que
termine con las pequeñas miserias, con las mezquindades, con todo lo
que nos ha roto permanentemente las posibilidades de construir la
unidad popular y donde el compañero Depetri, permítanme decirlo, es
visto -no solo por los comunistas o por los compañeros del Frente
Transversal- como un verdadero referente, representante que no tiene
intereses mezquinos para contribuir a construir la unidad popular en
nuestro país.
Ustedes saben, que el compañero Kirchner va a tener un duro trabajo:
va a tener que disputar una porción, una parte fundamental del
peronismo, del PJ, para que juegue un rol imprescindible en la
construcción de una alternativa en defensa del proyecto nacional. No
hay posibilidad de que el proyecto nacional se profundice y avance
con distribución de la riqueza y , con conquista de mayor soberanía,
sin una presencia activa del peronismo en esta construcción. Y esa
presencia activa le crea una responsabilidad enorme al presidente,
que es la de salir a disputar con los Duhalde -que ya anunciaron su
presencia a partir del 29 de octubre en el ruedo-, con todos los
sectores de la derecha peronista que van a salir a disputar con
fuerza para construir una alternativa peronista de derecha que
coincida con los sectores reaccionarios que están preparando la
caída, el esmerilaje de Cristina. Que si llega a evitar una segunda
vuelta, como va a llegar, tratar de esmerilarle el camino y que no
dure mucho tiempo. Hay un odio profundo de los sectores de derecha
del peronismo hacia Cristina que coincide con el pensamiento de los
sectores reaccionarios y de derecha de las otras fuerzas políticas y
sociales de la Argentina.
Cuando hablamos de dos proyectos, de dos alternativas, estamos
hablando de eso: estamos hablando de que la derecha empieza a tratar
de construir la suya, construir su fuerza propia, empezar a unificar
desde el peronismo hasta los sectores liberales y más reaccionarios
de la política argentina y que nosotros tenemos el desafío de
construir una pata importante, una coalición de las fuerzas que no
están en el PJ, incluyendo sectores del peronismo militante que
viene desde las organizaciones sociales que en cierta manera están
expresados a nuestro entender en muchos de los saludos que hemos
recibido en este acto y que nos permite pensar que la construcción
de esa coalición es posible. Pero como nos decía Depetri no va a ser
un acto mágico. No es que nos vamos a sentar en una mesa y vamos a
construir una coalición, vamos a construir un frente. Esto va a ser
producto de la lucha, de la conciencia, de la organización, de la
militancia constante en todos los niveles hasta poder alcanzar el
objetivo de una coalición, una alianza, que sea un acuerdo político,
pero que tenga una base social sólida y un respaldo político de
millones de personas. Entonces, ese es el objetivo que nosotros nos
proponemos.
El compromiso
Compañeros, nosotros somos una parte del Partido Comunista, una
parte de los comunistas. Hay otros sectores de comunistas que se
empiezan a compenetrar, a compartir este objetivo de construir esta
propuesta que ha elaborado el Frente Transversal. Podemos decir que
en nuestra corta historia de once años –nosotros fundamos el Partido
Comunista Congreso Extraordinario en 1996- hemos tenido a nuestro
entender coherencia política. Eso es lo que nos ha permitido
sobrevivir. Hemos defendido el frentismo a rajatabla. Hemos
enfrentado el neoliberalismo con toda decisión. Hemos levantado la
consigna de unidad popular, unidad de los revolucionarios, unidad de
los comunistas. El tema de la unidad para nosotros fue clave. Fue
clave para poder sostener una política que hoy estamos dispuestos a
ponerla en otro nivel con nuestra participación en el Frente
Transversal. Por eso compañeros, en ese documento quería recordarles
las palabras del Che cuando dice que el camino es largo y
desconocido en parte, pero que lo tenemos que recorrer nosotros
mismos. Es así. La historia inevitablemente va en una dirección.
El mundo va de la globalización neoliberal a la globalización de la
solidaridad. El mundo, América latina y la Argentina. Pero eso no se
va a realizar espontáneamente, sino a través de la voluntad de los
hombres que atrasan o aceleran los acontecimientos. Nosotros mismos,
como dice el Che, somos los que tenemos ese desafío y los comunistas
estamos dispuestos, compañero Depetri, compañero Hugo Gómez,
compañero Oscar, compañera Sandra, compañero Nelson, compañeros
referentes del Frente Transversal y otros compañeros aquí presentes.
Ese es el compromiso de los comunistas.
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