Buenos Aires, 14 de septiembre de 2007


JORGE PEREYRA
Un acuerdo político
con sólida base social

El papel de la clase obrera, la actitud ante el gobierno del Presidente
Kirchner, y la voluntad de construir unidad popular, una fuerte coalición. Tres factores fundamentales para la integración de los comunistas en la nueva etapa del Frente Transversal.


Queridos compañeros y compañeras del Frente Transversal, compañeros de su dirección que se encuentran acá en nuestra presidencia y otros compañeros presentes con los cuales nos sentimos muy agradecidos de encontrarnos en este acto común.
Aquí estamos militantes del Partido y la Juventud Comunista CE. Aquí estamos también compañeros con los cuales hemos militado en el Movimiento Libres del Sur y en Barrios de Pié que han decidido junto con nosotros, con los comunistas, incorporarse al Frente Transversal Nacional y Popular, para los cuales pido un aplauso.
Les decimos, compañeros, que en esos lugares donde militan nuestros camaradas, nuestros militantes comunistas, confraternizamos con compañeros que tienen diferentes identidades y cuando llegó el momento de tomar una decisión, los compañeros que se encuentran en las delegaciones acá presentes, optaron por incorporarse al Frente Transversal por los argumentos políticos que se dieron en esos debates, en esas reuniones, en cada una de las agrupaciones sociales.
Como se dijo en el documento, hoy estamos aquí para iniciar en común con el conjunto de los compañeros del Frente Transversal un nuevo momento en la construcción del frente, en la lucha permanente por unir a las fuerzas patrióticas, democráticas, antiimperialistas de nuestra Patria.
Hemos tomado la decisión política de incorporarnos al Frente porque compartimos la esencia del pensamiento, de los objetivos políticos que persigue el Frente Transversal y que bien lo expresa permanentemente el compañero Edgardo Depetri y porque compartimos también el criterio y la forma de hacer política para esta próxima etapa. La línea política y la forma de hacer política han sido determinantes para que tomemos esta decisión.


El rol de la clase obrera

Cuando el compañero Depetri planteó que el eje central para el Frente Transversal y para nosotros los comunistas también, es el papel de la clase obrera, el papel de los trabajadores, nosotros dijimos: “acá está nuestro lugar”. A partir de esa conversación, que giró en torno a la importancia de pasar a construir con toda energía la Central de Trabajadores Argentinos, de fortalecerla en el plano sindical, en el plano territorial, en su presencia en la vida social y en la lucha por las reivindicaciones, por los derechos de los trabajadores, también en su presencia frente a los acontecimientos políticos y sociales que vive nuestra Nación, que vive nuestro país.
El trabajador ocupado, el trabajador desocupado, es el sujeto social con el cual nosotros aspiramos a encabezar la construcción; que este sector social encabece la construcción junto a otros sectores populares, junto a los sectores medios, junto a la clase media, pequeña, urbana y rural, junto a los campesinos, junto a la intelectualidad, junto a los estudiantes, junto a los científicos. Pero el rol determinante lo van a tener que jugar los trabajadores o no habrá posibilidad de cambios en la Argentina. Esa cuestión para nosotros fue un factor determinante.


El gobierno

El otro factor que el compañero Depetri nos señaló es la actitud hacia el gobierno. Consideramos que ése también es un factor fundamental para que hayamos tomado ésta determinación. Nosotros creemos que difícilmente en la historia de nuestro país ha habido un gobierno que en tan poco tiempo haya tenido que remontar situaciones tan terribles como las que se han remontado en estos cuatro años y medio. Dos genocidios: el genocidio de la Dictadura, con 30.000 desaparecidos y el genocidio contra los ancianos, contra los niños que cometió el neoliberalismo con la muerte de millones y millones.
Esos dos genocidios, compañeros, dejaron a una Argentina frustrada. Por nuestro país pasó la langosta. Como decía la canción, “no ha quedado casi nada en pie” en la Argentina: fábricas cerradas, obreros con los brazos caídos, familias con hambre, jubilados que se morían por no tener la más mínima colaboración del Estado. En medio de esa situación, a pesar de todo surgió, fruto de las luchas, de la resistencia, de las vueltas que daban en Plaza Congreso los jubilados, que siguen dando los miércoles, de las carpas docentes, de las marchas que organizaba la CTA en su momento, de las pequeñas y grandes luchas y sobre todo del papel de nuestras heroicas y queridas Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.
De esa situación -que fue capaz de voltear un gobierno como el de De la Rúa pero que no tuvo la fuerza para construir una alternativa popular- surgió un emergente. Un referente muy particular: Néstor Kirchner. En ese momento, lo digo francamente, teníamos nuestras dudas. Hasta que Fidel, desde la escalinata en la Facultad de Derecho, nos dice: “ustedes no tienen idea del golpe monumental que le han dado al neoliberalismo con la derrota de Menem”. Y ahí empezamos a pensar que, efectivamente, estaba surgiendo un momento nuevo, que después lo confirmó la actitud de Kirchner frente a todos los acontecimientos. Se puede hablar de errores, a veces de incapacidad para resolver determinados problemas, de muchas dificultades, de problemas que no se han resuelto pero lo que no podemos negar es que tenemos tres millones de obreros nuevos en la Argentina, que el 95% de los hombres de más de 65 años están protegidos ahora socialmente, que los jubilados se encuentran protegidos, que hay un proyecto de educación de que el 6% del PBI dentro de cuatro años alcance a cubrir el tema de educación y que ahora se ha incorporado un nuevo elemento: para el año que viene se va a sumar un 40% en relación al 2007 del presupuesto de salud con la idea también de hacer un plan de cuatro años para cambiar la situación de los hospitales, para cambiar la situación tan difícil que todavía arrastra la salud pública.
No podemos olvidar, compañeros, que este gobierno, que se inició discutiendo los intentos del FMI por imponer un superávit fiscal absurdo, tuvo un momento esplendoroso en el encuentro de Mar del Plata donde se enterró el ALCA y donde Kirchner, como dijo Chávez, fue el D’Artagnan de los mosqueteros que ahí se enfrentaron con el presidente Bush. Esos gestos es difícil recordarlos en un presidente de la Nación Argentina.
Por eso estamos plenamente convencidos que tenemos que respaldar con todas nuestras fuerzas este rumbo. Que tenemos que corregir lo que haya que corregir, que tenemos que rectificar lo que haya que rectificar pero lo que no le vamos a hacer el juego es a la desestabilización, a la crítica por la crítica, al escepticismo. Tenemos que generar un rechazo a la actitud de hundir a nuestro pueblo en el temor, en la desconfianza.
Tenemos que librar una batalla ideológica muy profunda en la conciencia de la gente, de que no solo se trata de resolver algunos problemas económicos y sociales sino que acá está en juego el destino de la Nación Argentina, el destino de la integración y de la unidad latinoamericana y que no hay una alternativa a Kirchner por izquierda, que la única alternativa que hay es la de la derecha, la de la reacción. Por eso, cuando la Carrió nos viene a pedir que le tengamos lástima a los genocidas, que les perdonemos la vida , que terminemos de hostigarlos, como dice ella, está poniendo el huevo de la serpiente en las fuerzas armadas. Si no terminamos con esa úlcera creada por el genocidio metiendo en la cárcel a todos los torturadores y asesinos, no vamos a terminar de cicatrizar la situación de nuestra Patria. Es por eso, compañero Depetri, que compartimos tu visión sobre la actitud hacia el gobierno: una visión de respaldo, una visión con independencia, una visión para profundizar, para luchar, ahora sí, con tres millones de obreros, no con obreros con brazos caídos que luchaban por tratar de defender sus fuentes de trabajo, sino con obreros que ahora luchan por su mejora salarial, por mejores condiciones de trabajo. Ahora se han creado esas condiciones gracias a esta política desarrollada por el gobierno nacional de Kirchner.


La unidad popular

Y la tercera cuestión que nos llevó a concretar nuestro entusiasta respaldo a la propuesta del compañero Edgardo de que nos incorporemos al Frente Transversal, es que la única forma de salir de esta situación es construir una fuerte coalición popular que termine con las pequeñas miserias, con las mezquindades, con todo lo que nos ha roto permanentemente las posibilidades de construir la unidad popular y donde el compañero Depetri, permítanme decirlo, es visto -no solo por los comunistas o por los compañeros del Frente Transversal- como un verdadero referente, representante que no tiene intereses mezquinos para contribuir a construir la unidad popular en nuestro país.
Ustedes saben, que el compañero Kirchner va a tener un duro trabajo: va a tener que disputar una porción, una parte fundamental del peronismo, del PJ, para que juegue un rol imprescindible en la construcción de una alternativa en defensa del proyecto nacional. No hay posibilidad de que el proyecto nacional se profundice y avance con distribución de la riqueza y , con conquista de mayor soberanía, sin una presencia activa del peronismo en esta construcción. Y esa presencia activa le crea una responsabilidad enorme al presidente, que es la de salir a disputar con los Duhalde -que ya anunciaron su presencia a partir del 29 de octubre en el ruedo-, con todos los sectores de la derecha peronista que van a salir a disputar con fuerza para construir una alternativa peronista de derecha que coincida con los sectores reaccionarios que están preparando la caída, el esmerilaje de Cristina. Que si llega a evitar una segunda vuelta, como va a llegar, tratar de esmerilarle el camino y que no dure mucho tiempo. Hay un odio profundo de los sectores de derecha del peronismo hacia Cristina que coincide con el pensamiento de los sectores reaccionarios y de derecha de las otras fuerzas políticas y sociales de la Argentina.
Cuando hablamos de dos proyectos, de dos alternativas, estamos hablando de eso: estamos hablando de que la derecha empieza a tratar de construir la suya, construir su fuerza propia, empezar a unificar desde el peronismo hasta los sectores liberales y más reaccionarios de la política argentina y que nosotros tenemos el desafío de construir una pata importante, una coalición de las fuerzas que no están en el PJ, incluyendo sectores del peronismo militante que viene desde las organizaciones sociales que en cierta manera están expresados a nuestro entender en muchos de los saludos que hemos recibido en este acto y que nos permite pensar que la construcción de esa coalición es posible. Pero como nos decía Depetri no va a ser un acto mágico. No es que nos vamos a sentar en una mesa y vamos a construir una coalición, vamos a construir un frente. Esto va a ser producto de la lucha, de la conciencia, de la organización, de la militancia constante en todos los niveles hasta poder alcanzar el objetivo de una coalición, una alianza, que sea un acuerdo político, pero que tenga una base social sólida y un respaldo político de millones de personas. Entonces, ese es el objetivo que nosotros nos proponemos.


El compromiso

Compañeros, nosotros somos una parte del Partido Comunista, una parte de los comunistas. Hay otros sectores de comunistas que se empiezan a compenetrar, a compartir este objetivo de construir esta propuesta que ha elaborado el Frente Transversal. Podemos decir que en nuestra corta historia de once años –nosotros fundamos el Partido Comunista Congreso Extraordinario en 1996- hemos tenido a nuestro entender coherencia política. Eso es lo que nos ha permitido sobrevivir. Hemos defendido el frentismo a rajatabla. Hemos enfrentado el neoliberalismo con toda decisión. Hemos levantado la consigna de unidad popular, unidad de los revolucionarios, unidad de los comunistas. El tema de la unidad para nosotros fue clave. Fue clave para poder sostener una política que hoy estamos dispuestos a ponerla en otro nivel con nuestra participación en el Frente Transversal. Por eso compañeros, en ese documento quería recordarles las palabras del Che cuando dice que el camino es largo y desconocido en parte, pero que lo tenemos que recorrer nosotros mismos. Es así. La historia inevitablemente va en una dirección.
El mundo va de la globalización neoliberal a la globalización de la solidaridad. El mundo, América latina y la Argentina. Pero eso no se va a realizar espontáneamente, sino a través de la voluntad de los hombres que atrasan o aceleran los acontecimientos. Nosotros mismos, como dice el Che, somos los que tenemos ese desafío y los comunistas estamos dispuestos, compañero Depetri, compañero Hugo Gómez, compañero Oscar, compañera Sandra, compañero Nelson, compañeros referentes del Frente Transversal y otros compañeros aquí presentes.
Ese es el compromiso de los comunistas.