NUESTRA PALABRA - 27/05/2010


LA UNASUR TIENE SECRETARIO GENERAL
Un importante paso
en la integración continental

América Latina y en particular los sudamericanos dimos un paso fundamental en el proceso de integración continental. Con la elección unánime de Néstor Kirchner como secretario general de la UNASUR, tras dos años desde su conformación, se avanzó en la institucionalización de un instrumento que ha sido decisivo para mantener la paz y la democracia en nuestra región frente a las permanentes provocaciones del imperialismo norteamericano y sus socios locales.
Doce presidentes latinoamericanos fundamentaron la importancia de que el compañero Kirchner asuma al frente del bloque regional, en un claro reconocimiento al papel jugado por la Argentina durante los últimos años para consolidar la unidad entre nuestras naciones. “No tenemos un segundo que perder en la integración de nuestros pueblos”, proclamó el ecuatoriano Rafael Correa. Evo definió el acontecimiento como “histórico e inolvidable: es el primer presidente de Sudamérica, después de 200 años”. Frente a las especulaciones y presiones de la derecha argentina y uruguaya, finalmente el presidente Pepe Mujica respaldó la posición mayoritaria. Hugo Chávez recordó uno de los momentos más trascendentales de la lucha antiimperialista de nuestro continente, cuando pueblos y gobiernos sepultaron al ALCA en Mar del Plata. Rememoró entonces el instante en que Kirchner le advirtió a Bush que no permitiríamos “que nos vengan a patotear”.
El encuentro realizado en Buenos Aires el pasado 4 de mayo, volvió a reflejar el clima de fraternidad y afinidad ideológica que existe entre la gran mayoría de los presidentes sudamericanos. Constituyó también un punto de llegada luego de las complejas situaciones que la UNASUR debió enfrentar, en especial durante el intento de golpe contra Evo Morales y más recientemente con el acuerdo unilateral de Colombia con los Estados Unidos para instalar siete bases militares. La existencia de la UNASUR es parte de una nueva etapa, caracterizada por la tendencia a la pérdida de la hegemonía yanqui en América Latina y en el mundo. El consejo sudamericano de defensa es un elemento central de esta nueva realidad.
Tras la elección del secretario general, se evaluaron tres temas especialmente importantes. Por un lado, concretar el aporte financiero que la región resolvió meses atrás, destinado al proceso de reconstrucción de Haití luego del trágico terremoto. Los presidentes alertaron también con firmeza sobre las acciones golpistas que acechan al Paraguay y a Fernando Lugo, manifestando que no reconocerán a ningún gobierno que surja de un quiebre institucional. En el mismo sentido, volvieron a rechazar las pretensiones de avalar al gobierno de facto de Honduras y su representante Porfirio Lobo.
Los festejos por el Bicentenario de la Argentina y de otras naciones latinoamericanas conforman el telón de fondo sobre el que se consolida la UNASUR y la unidad continental. Nunca imaginamos un momento más propicio. Los presidentes nuevamente coincidieron en Buenos Aires para asistir a la histórica fiesta de nuestro pueblo. Fueron vivados por millares en la Plaza de Mayo. Rafael Correa transmitió este sentir generalizado cuando luego de proclamar a Néstor Kirchner al frente del bloque, afirmó: “Creemos que así estamos cerrando filas con la historia, respondiendo a las exigencias de nuestros pueblos”.