Imágenes relacionadas
 

 
 
NUESTRA PALABRA - 29/06/2012

RESPUESTA CONTINENTAL
Cerrando filas en defensa de la Patria Grande

Al cierre de esta edición, los mandatarios de los países del MERCOSUR y la UNASUR se reúnen en Mendoza para precisar las líneas de acción que llevarán adelante frente al quiebre institucional en el Paraguay, luego de las primeras medidas adoptadas momentos después del golpe contra Lugo. El desafío de blindar a la región frente a esta nueva embestida.

Cuando en 2010 se produce el intento de golpe contra Rafael Correa en Ecuador, Chávez definió como “un verdadero relámpago” la reacción de presidentes latinoamericanos que se reunieron esa misma noche en Buenos Aires convocados por Néstor Kirchner, entonces Secretario General de la UNASUR. El pasado 22 de junio, a horas de consumarse el ilegítimo juicio político que desplazó a Lugo, se tensaron los mismos reflejos con la inmediata presencia en Asunción de los cancilleres sudamericanos. Los golpistas no retrocedieron, pero comprendieron que los zarpazos contra la democracia no serán tolerados en el continente. Como expresó el canciller Timerman, “nosotros estamos comprometidos con las cláusulas democráticas. Si claudicamos, van a hacer lo mismo con todos los países de la región.”
El retiro de los embajadores y la suspensión de la participación del Paraguay en los diferentes bloques regionales hasta que se reestablezca el Estado de Derecho, fueron las primeras resoluciones adoptadas. Las Cumbres que se inician al cierre de esta edición ratificarán lo adoptado e incorporarán nuevas medidas. Frente al golpe, la consolidación de la unidad continental. Es el único camino.
La respuesta es por Paraguay y por América Latina, porque la ofensiva del imperialismo y sus aliados locales es sincronizada. En 24 ocasiones el vice de Lugo impulsó su juicio político. Desde el año 2009, la Embajada norteamericana en el Paraguay asumió un rol determinante en la confección del plan que finalmente derrocó al Presidente. Detrás del accionar conjunto del Partido Colorado y el PLRA de Franco, se agazapan los intereses sojeros transnacionales en un país cuya población es eminentemente campesina. Ahí mismo, en Mariscal Estigarribia, cerca de la frontera con Argentina y Bolivia, los yanquis operan una base militar. El golpe se consumó después de la Masacre de Curuguaty, donde aparece claramente que se trató de una emboscada montada por la derecha. Franco removió a la cúpula militar nombrada por Lugo, recibió el respaldo del Nuncio Apostólico y la oligarquía terrateniente y ya dispuso la primera ola de despidos de trabajadores estatales. Revirtiendo los primeros instantes de incertidumbre, Fernando Lugo se puso al frente de la resistencia, que comienza a movilizarse, alentada por el respaldo de los gobiernos del continente.
En Bolivia, semana tras semana se alternan nuevas provocaciones contra el proceso de cambio que encabeza el compañero Evo. Al igual que en nuestro país, se extreman reivindicaciones gremiales con claros fines desestabilizadores. Primero fue la huelga de los médicos que durante más de un mes paralizó hospitales y centros de salud, respaldada por la cúpula de la COB. Luego el amotinamiento policial durante esta última semana, tomando cuarteles, plazas públicas, y fomentando un espiral de violencia difícil de aplacar. Como señaló la Ministra de Comunicación, “no es un movimiento cualquiera, tiene el poder de las armas, de los gases lacrimógenos y todas las herramientas, que ahora ha volcado contra el Estado plurinacional”. El conflicto tuvo un principio de solución, pero es evidente cuál es la decisión de enemigo en el país hermano.
El tercer eslabón de la ofensiva destituyente se plantea en nuestro país (Ver nota aparte). En este contexto, es la compañera Cristina quien preside la Cumbre que cierra filas en Sudamérica en defensa de la paz y la democracia en la Patria Grande.