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NUESTRA PALABRA - 31/05/2012 |
Angola Independiente y
hermanada a la Argentina
La visita de la compañera Cristina fortalece la relación
política, comercial e ideológica con el pueblo angoleño en
el marco del surgimiento de un mundo multipolar. La derecha
de nuestro país intentó desvirtuar el encuentro pretendiendo
esmerilar la figura de nuestra presidenta y las perspectivas
del vínculo estratégico entre ambos países.
Historia
de heroísmo
Sería complejo abordar en tan pocas líneas la historia de la
lucha del pueblo angoleño por su independencia, conquistada
el 11 de noviembre de 1975, cuando el líder del Movimiento
Popular de Liberación de Angola, Agostinho Neto, proclama la
emancipación nacional de la dominación portuguesa, y se
convierte en el primer presidente de la Angola
independiente. Sin embargo, se iniciaba un cruento camino
que durante 27 años sometería a la nación africana a una
guerra civil con consecuencias desoladoras: un millón de
muertos, cuatro millones de desplazados y 100 mil mutilados;
cientos de miles de minas antipersonales sembradas por todo
el territorio y la infraestructura más elemental
completamente destruida. En aquellos años de lucha por la
definitiva independencia, se escribieron páginas de heroísmo
que tuvieron junto al pueblo angoleño a un actor principal:
el internacionalismo proletario de la Revolución Cubana.
Operación Carlota fue el nombre de la misión militar de Cuba
en Angola. Además de las fuerzas mercenarias de la UNITA, el
combate se planteó frente a las tropas regulares del Zaire
(actual República Democrática del Congo), dos ejércitos
armados, financiados y asesorados por EEUU y contra tropas
del ejército de Sudáfrica, entonces dominada por el gobierno
racista del apartheid. El contingente militar cubano llegó a
tener 52.000 hombres y unos 1.000 carros de combate. En
1988, se producía la memorable batalla de Cuito Cuanavale,
donde angoleños y cubanos enfrentaron y derrotaron la mayor
ofensiva lanzada desde Sudáfrica con el respaldo de los
Estados Unidos. Recién el 4 de abril de 2002 se alcanzaría
la paz definitiva, con el desafío de la reconstrucción de
una nación prácticamente en ruinas. Al frente de Angola y
del MPLA (vale recordar que nace en los ’50 de la fusión de
diversas organizaciones, entre ellas el Partido Comunista
Angoleño), está el presidente José Eduardo dos Santos,
primer mandatario desde la muerte de Neto en 1979. En estos
10 años, Angola tuvo que levantarse, suturar sus heridas de
guerra y emprender el renacimiento.
El eje Sur-Sur
Cristina la definió como una “misión política, comercial e
ideológica”. Habló de cooperación estratégica en ciencia,
tecnología, en alimentos, en biotecnología, en software, en
energía nuclear con fines pacíficos, en materia petrolera o
gasífera, “ahora que hemos recuperado en la Argentina la
soberanía de nuestros recursos hidrocarburíferos”. Recordó a
los mártires de la liberación angoleña y también a los que
participaron de las guerras de nuestra independencia en las
primeras líneas del frente de batalla. Habló también de la
presencia del Che en las luchas anticoloniales del África.
Al cerrar su discurso ante la Asamblea Legislativa, la
Presidenta afirmaba: “sepan que tienen en cada uno de
nosotros, en general, y en esta Presidenta en particular,
una compatriota de este espacio tan grande, que es el
Sur-Sur y que nos tiene que encontrar más unidos que nunca
para este mundo nuevo. No estamos ante una época de cambios,
estamos ante un cambio de épocas; saber decodificarlo, saber
interpretarlo acertadamente, sin mezquindades, sin dobleces,
sin cortapisas nos hará acreedores de formar parte de la
historia de nuestros pueblos. Aquellos que se equivoquen,
aquellos que crean que los proyectos pueden ser individuales
y no colectivos quedarán sepultados por la historia y por la
memoria de los pueblos, que no perdonan a los hombres y
mujeres que no interpretan los momentos históricos y que no
colaboran con la unidad nacional, el gran patrimonio que
todos debemos defender”.
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