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EDICIONES RAICES LATINOAMERICANAS - 17/08/2010

San Martín Vive
en los que luchan por construir
la segunda y definitiva independencia

Presentación

Hace tan sólo una década resultaba difícil imaginar que llegaríamos a conmemorar los 160 años del fallecimiento del Gral. San Martín en un momento histórico tan particular. En aquellas circunstancias de hegemonía unipolar del imperialismo norteamericano, el compañero Fidel Castro nos dijo en la Facultad de Derecho de Buenos Aires que un mundo mejor era posible. Hoy asistimos a una crisis general de la globalización neoliberal. Somos protagonistas en un mundo en transición a la multipolaridad, con fuerzas cada día mayores dispuestas a enfrentar la política criminal del imperialismo que pone en riesgo el futuro de la humanidad.
La lucha sanmartiniana se hace carne en la UNASUR y en el presente de integración latinoamericana con presidentes que se parecen a sus pueblos. Nuestro continente sepultó el ALCA y comenzó a recorrer un camino de soberanía y cambios antineoliberales transformándose en protagonista destacado de la lucha antiimperialista. Hoy, recogiendo el legado de los patriotas de nuestra primera independencia, vamos corroborando día a día, permanentemente, que esa unidad latinoamericana es condición necesaria de un proyecto que exprese los intereses de las más amplias capas de nuestros pueblos.
La lucha sanmartiniana se hace carne especialmente en el contexto actual de nuestra patria, que transita uno de los momentos más ricos de nuestra historia. El proyecto nacional, popular y latinoamericanista que encabezan Néstor Kirchner y la presidenta Cristina Fernández sintetiza muchas de las mejores tradiciones populares desde la gesta de Mayo a nuestros días. Tenemos un gobierno que ha adoptado las medidas a favor del pueblo más trascendentales en décadas, y que se planta con firmeza frente al establishment y los mismos intereses que a lo largo de dos siglos condenaron a nuestra patria a la dependencia y la desigualdad.
Como lo expresa Jorge Pereyra, Secretario General del PCCE: “Es la primera vez en la historia política argentina que los comunistas, en este caso representados por el PCCE, no solo respaldamos algunas medidas positivas de un gobierno sino que comprometemos nuestra participación y apoyo al rumbo antineoliberal en la economía, en los derechos sociales, laborales y culturales de nuestro pueblo, en el decidido rescate de la memoria, la verdad y la justicia frente a los genocidas y en la política exterior independiente y de integración latinoamericana. Un gobierno que continúa sumando cada vez más nuevos derechos individuales que benefician a diversos sectores postergados de nuestra sociedad.
No se trata de un gobierno revolucionario, es largo el camino que aún falta recorrer, pero después de 30 años de genocidios, de dictaduras y gobiernos neoliberales, primero Néstor Kirchner y ahora Cristina se enfrentan a enemigos muy poderosos de afuera y a las resistencias e incomprensiones de adentro avanzando en la construcción de un país mejor, con un pueblo que comienza a recuperar sus esperanzas y sueños, que confía cada vez más en la seriedad de los compromisos que asume el Gobierno de alcanzar en un proceso la segunda independencia nacional y latinoamericana.
El papel de las personalidades en la historia es innegable, más en estas circunstancias. Sin embargo, sin protagonismo popular y una mayor comprensión de lo que está en juego hoy, y sin un despliegue de abajo hacia arriba de la organización de los trabajadores y el pueblo la victoria no podrá ser asegurada.”
Al calor de esta oportunidad histórica es que ponemos a disposición del lector un enfoque y las siguientes reflexiones sobre la vida y las ideas de uno de los Libertadores de América.
 


Introducción

La conmemoración de los 200 años de la Revolución de Mayo se presenta como una oportunidad para estudiarla, indagar en ella y proyectar sus ideales y enseñanzas junto a lo mejor de la historia de nuestro continente.
La coincidencia entre el aniversario y la realidad es grande: nuevamente nos encontramos en la búsqueda de la integración de las patrias chicas, nuevamente encontramos el camino y un proyecto que puede llevarnos a la segunda y definitiva independencia.
Esta lucha se da también en las conciencias, es lucha de ideas y combate político.
La tarea de recuperar la historia patria nos plantea luchar contra todo enfoque unilateral, ajeno al encuadre histórico, es decir, fuera de su tiempo, de sus circunstancias concretas, expresadas en la lucha de clases.
Está en manos de nuestros pueblos, de los sectores populares y revolucionarios, defender y profundizar el rumbo de soberanía popular, justicia social e integración latinoamericana.
Con vistas a cumplirse el próximo 17 de agosto el 160 Aniversario del fallecimiento del Libertador General San Martín, en coincidencia con el año del Bicentenario de la Revolución de Mayo, nos proponemos subrayar el valor de su pensamiento y su acción al servicio de la libertad, el progreso y el bienestar de los pueblos y naciones de la Patria Grande Sudamericana. Su vigorosa y elevada personalidad, consustanciada con los ideales independentistas de Mayo, lo une sólidamente a Mariano Moreno, Manuel Belgrano, Juan José Castelli, Bernardo de Monteagudo, a Francisco de Miranda y Simón Bolívar, a O’Higgins y Artigas, a miles y miles de compatriotas de sucesivas generaciones que se entrelazan a lo largo de estos doscientos años. La obra que emprendió y a la que hizo avanzar cualitativamente en duros tiempos de victorias y derrotas, de aprestos y momentos culminantes, lo llevó a forjarse y forjar militantes con los rasgos que la lucha contra el colonialismo reclamaba: ideales de amor a la libertad y a la Patria naciente, de respeto absoluto a la voluntad soberana de los pueblos y una fuerte voluntad de lucha.
Esos valores que lo caracterizaron como hombre de carne y hueso traspasan los tiempos y lo convierten en un compañero de lucha de las generaciones actuales, un militante del siglo XXI por la Segunda y Definitiva Independencia, por la Liberación Nacional y Social, por la igualdad de derechos de los pueblos y la más amplia solidaridad.
Cuando decimos que San Martín es compañero y dirigente nuestro, es porque genuinamente entendemos que sus preocupaciones centrales en aquel período histórico, se traducen hoy en el proyecto Nacional, Popular, Latinoamericanista necesario y la amplia coalición política y social que lo sustente en nuestra Argentina dentro del contexto de avance de la integración latinoamericana.
Iniciamos esta tarea como militantes políticos revolucionarios, conscientes de la magnitud de la misma y de las circunstancias en las que estamos inmersos. Nuestro empeño estará puesto en indagar y reflexionar en torno a cuestiones y momentos del prócer que consideramos importante abordar hoy, en los marcos de este trabajo. Estaremos satisfechos si con ello contribuimos a afirmar convicciones y, junto a otras iniciativas, a despertar y ampliar el interés por el conocimiento y la asimilación de la historia patria y la tradición de Mayo que encarna la obra del General José de San Martín. En momentos en que Argentina y América del Sur se encuentran en circunstancias parecidas, con otras características, a los sucesos vividos a comienzos del siglo XIX, es oportuno volver sobre su figura tratando de apreciar en su vida y enseñanzas aquello que fortalezca nuestro presente de lucha.
San Martín fue un militar con un alto grado de preparación específica, que se vio expuesto a experiencias sumamente variadas. Combatió por tierra y mar, luchó alternativamente junto a los franceses y contra ellos siendo admirador de su Revolución, de sus renovadoras concepciones militares, las del pueblo en armas, y del propio Napoleón antes que se hiciera coronar emperador.
En otro momento luchó junto a los ingleses y contra ellos, así como con las tropas regulares españolas y en combinación con guerrillas populares.
Abrevó además en las fuentes filosóficas y políticas más avanzadas de su época y fue atrapado por su influjo, constituyéndose en miembro conspicuo de las formas clandestinas de organización que se daban los que luchaban por avanzar en las formas más modernas de organización social de su tiempo: las logias.
Fue un innovador en América en todos los planos, logrando una unificación en lo político, lo teórico y lo militar, pocas veces alcanzada por un solo individuo.
A su vez, no era él solo el héroe individual que nos vendió la historia oficial, sino un primero entre pares: todo aquello que hizo y decidió fue en consulta y acuerdo con esas formaciones colectivas que ayudaba a crear y de las que formaba parte.
San Martín constituye uno de los más acabados ejemplos de lo que puede alcanzarse cuando se tiene conciencia del objetivo, cuando éste constituye un programa de acción en correspondencia con la época y las condiciones objetivas y subjetivas para su realización.
San Martín se coloca por encima de las fronteras, se plantea a sí mismo como militante del partido americano, comprende que la única forma de evitar una derrota de cada revolución aislada es asegurar la libertad de toda la América del Sur.
Estamos convencidos que conocer su pensamiento y su obra, tomar sus enseñanzas para avanzar en la construcción de la unidad nacional, popular y latinoamericana, es el mejor homenaje que podemos realizar al Libertador General San Martín en el 160 aniversario de su desaparición física.
Este material no pretende ser un estudio histórico acabado en torno al Libertador: aspiramos, sí, a que nos sirva para comprender que muchos de los problemas básicos que enfrentaron los hombres de Mayo siguen vigentes, tanto en lo que se refiere al programa de la liberación como a la labor de construcción de los instrumentos para el cambio adecuados a nuestro presente. Si lo logramos, será nuestro modesto aporte a la rica historia de nuestros pueblos y a la lucha por la integración latinoamericana y la segunda independencia.