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  Nuestra Palabra Nº 148
 
 

 

NUESTRA PALABRA - 29/06/2010

Dos celebraciones

El 20 de Junio la celebración de Día de la Bandera y el homenaje al General Belgrano tuvieron una connotación particular. Desde Rosario y el monumento a la Bandera, nuevamente se conjugaron la fiesta y la alegría popular, el encuentro con la historia y el compromiso con el presente. Pero esta vez, el desfile y la participación de decenas de miles de personas, la presencia zigzagueante de “Alta en el cielo”, la bandera argentina de 18 km de largo hecha con retazos, con la presencia de la Presidenta, autoridades nacionales y provinciales, y el espíritu de la fiesta popular de Mayo, dieron contenido, color y calor a la celebración.
El Bicentenario con una gran conmemoración a lo largo del año no es algo artificial. La fecha calendario coincide con aspectos visibles de la situación real, de recuperación en aspectos fundamentales de la vida colectiva, y la marcha hacia adelante junto a pueblos y naciones latinoamericanas es un hecho real y perceptible.
En el 2008 el mismo lugar fue escenario de una concentración motorizada por las patronales agrarias imbuídas por el exitismo de haber logrado una masividad con el enorme poder de fuego de los monopolios mediáticos. La vistieron hipócritamente de celeste y blanco pretendiendo, como siempre, imponer sus intereses de clase a la mayoría del pueblo argentino.
Esta vez el escenario fue bien diferente. La Presidenta se refirió a lo ya logrado y luego de afirmar que todavía falta mucho, apeló al protagonismo popular y al ejemplo de la historia patria. Se refirió a la necesidad de políticos, legisladores, gobernadores, intendentes que “se jueguen junto al pueblo como lo hacía Belgrano, sin importar si eso nos cuesta cosas, siempre cuestan, a Belgrano le costaron, a todas y todos los que enfrentamos esos poderosos intereses concentrados (… ) a veces es el dolor de sentirse injuriado o agraviado por representar los intereses con los que uno siempre estuvo comprometido”.


La Presidenta en el Día del Ejército

A su vez, especial significado tuvo la conmemoración central del Día del Ejército a los 200 años de su fundación. La misma tuvo lugar en el Colegio Militar en el marco de una jornada con desfile de agrupaciones de infantería, caballería y más de 100 vehículos miltares. En el mismo sitio donde hace 6 años se descolgó el cuadro del Dictador Videla, la Presidenta subrayó el rol de las FFAA que “es respetar la Constitución, respetar con justicia y pasión los DD.HH., dar impulso al desarrollo de la Industria Nacional”.
“Cuando el Ejército se constituyó en el brazo armado de la Nación, hubo gloriosas victorias (…) cada vez que ese brazo armado confundió su rol y se separó de su pueblo hubo amargas derrotas (…) Cuando San Martín cruzó los Andes, lo cruzó con el pueblo. Cuando Belgrano mando quemar Jujuy, lo hizo su pueblo. Cuando Guemes con sus soldados mal vestidos custodió la frontera Norte, lo hizo con el pueblo”. Destacó la importancia que en distintas épocas tuvieron las FFAA en el desarrollo industrial del país.
El 29 de Mayo de 1810, la Primera Junta con la firma de su secretario Mariano Moreno, aprobó un decreto para la creación de cuerpos militares sobre la base de la experiencia popular realizada durante la resistencia victoriosa a las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807.
Al valorar este 25 de Mayo, uno de los hechos fuertes a tener en cuenta es que, mientras en Argentina se proseguía con los juicios a los crímenes de lesa humanidad, las representaciones de nuevas camadas de la tres FFAA, acompañadas de representaciones militares de países hermanos vestidos con los uniformes de las guerras de la Independencia, eran calurosamente saludados por decenas de miles de argentinas y argentinos. También aquí la historia se une con el presente y lo hará más hacia un futuro mejor, si somos capaces de logar que la conciencia y la organización popular sean protagonistas de nuestro destino.